jueves, 24 de septiembre de 2009

El sueño...

Hace días que no escribo en Tú diario más que nada por falta de tiempo y por no tener nada demasiado importante que contar. Porque aún falta para que lleguen los momentos importantes... espero que no mucho, pero aún falta tiempo... y ese día comenzará a partir de la feliz noticia de tu llegada.
Y es que verás, mami está teniendo unos días muy duros de trabajo, y eso es algo que no se puede evitar, porque del trabajo de tus papis depende tu futuro, y como ya sabes, nosotros tan sólo queremos lo mejor para ti... deseamos lo mejor para la familia, que contigo, vamos a formar...


¿Sabes? Anoche estuve hablando con tu papi sobre ti... estuvimos hablando mucho... Cosa que es inevitable, puesto que no pasa día que no te nombremos más que sea, y por supuesto te tenemos todo el día en nuestros pensamientos. Le enseñé por vez primera este maravilloso diario que estoy escribiendo para ti, y no sabes la expresión que se le quedó en el rostro... No sabía si reír de alegría o llorar de emoción... Le gustó mucho y me animó a seguir escribiéndote para que algún día podamos leerlo juntos, los tres... ¡eso debe ser maravilloso!


Si me vieras la cara de felicidad con la que me he despertado hoy... No te lo puedes ni imaginar... Tendrías que haberme visto. ¿Que por qué? Pues muy sencillo, porque he tenido un sueño maravilloso, un sueño dulce, un sueño lleno de felicidad que espero algún día se cumpla... ¡HE SOÑADO CONTIGO! Y no veas lo real que parecía. Parece que te tenía aquí realmente conmigo. He podido ver la cara que se le queda a tu papi cuando le enseño mi test positivo de embarazo, te he sentido dentro de mi pancita moviéndote sin cesar, he vivido el día exacto de tu llegada y ese ha sido fantástico, he comprobado la felicidad que tenían nuestras familias gracias a tu llegada... te has reído incluso, tan pequeñajo, con esos mofletitos sonrojados y mirándome con esa carita de angelito que tenías... y sobre todo, te he sentido en mis brazos... eso ha sido lo más emocionante, parecía que en realidad te tenía en mis brazos... Eras tan frágil, pero a la vez me sentía tan segura contigo pegado a mi pecho... Esa deber ser la sensación que sienta cada vez que, en un futuro, te tenga junto a mi, muy pegadito, dándonos calor mutuamente, calor de madre e hijo... Estoy convencida de que esa será la sensación... pero multiplicada por cien...


Y así, con el recuerdo de esa sensación, mamita se sentirá aliviada... y me sentiré aún más feliz y ansiosa, hasta que por fin, espero que pronto, te tenga realmente junto a mi pecho...

No hay comentarios:

Publicar un comentario