sábado, 28 de agosto de 2010

Lo logramos: ¡Positivo!

Tanto buscarte, tanto desearte, y llegado el momento me cuesta pensar en un título adecuado para contarte lo que quiero. Y es que no es fácil decirte y describirte lo que siento en estos momentos con palabras escritas.

Ya hace cuatro días que mi vida ha cambiado, y definitivamente, sin dudarlo, para mejor, para mucho mejor. Y si, esto se debe por supuesto por lo más importante para mí, por ti. Por fin has decidido estar en mi vientre, mi tesoro. Por fin has decidido que era el mejor momento para darnos esta alegría tan grande, la mayor que jamás podremos tener.

El martes 24 de agosto te aseguro que marcará nuestras vidas para siempre, jamás se nos olvidará este día. Era temprano cuando me levanté y, después de darle vueltas a la cabeza durante un par de horas sobre si hacerme o no el test, mi cabeza ganó la batalla y me hice el test. Aunque al principio lo que mostraba el test no era nada alentador, segundos después se fue marcando la sombrita de la que sería otra rayita más en el test, la que certificaría tu creación y tu feliz estancia en mi vientre.

Durante cuatro horas tuve que permanecer sola en casa, dando vueltas como una peonza, sin saber qué hacer, sin saber si reír o llorar, inquieta, nerviosa… la misma reacción que horas después tendría tu papá. Definitivamente somos muy iguales, nos compenetramos a la perfección y tú eres el fruto de esa igualdad, de ese amor.

A estas alturas y después de estos cuatro días, ya la familia lo sabe, y los amigos más cercanos también. No sabes la ilusión que tu próxima llegada al mundo ha hecho. Ha sido una mezcla de sentimientos realmente preciosa. Tienes unos abuelos emocionados, unos bisabuelos y tía abuela alucinando y unos tíos contentísimos. Primos, amigos, todos no cabían en sí en ese momento. Ha sido realmente hermoso.

Ahora toca esperarte durante cuarenta semanas, cinco de las cuales ya las hemos recorrido. Mientras yo sigo aquí, con mis molestias en los pechos y en el bajo vientre que indican tu presencia. Y lo más importante: ¡TE HEMOS VISTO! Qué sensación más increíble, por mucho que te la imagines con anterioridad no es nada comparado con lo que realmente se siente. Una mezcla de risas y llanto invadió en mí en ese momento, cuando te vi, tan pequeño como una judía, intentando aferrarte a mí.

Ahora nos espera un sinfín de pruebas y médicos para que todo marche bien, y aunque nunca me ha gustado mucho eso de ir de médicos, estoy deseando empezar. Nada me importa, nada me molesta si tú estás ahí.

Sólo te pido que te aferres a mí con mucha fuerza mi pequeñ@, para andar juntos por este camino que será tu vida… Te queremos tesorito…

lunes, 2 de agosto de 2010

Intentando volver a ser positiva

Por fin vengo de mejor humor. Y es que ahora empiezo a creerme, al igual que al principio de toda esta andadura, que pronto estarás aquí.

Como te conté, fui al especialista (ginecólogo), y nos hicieron unas pruebas. Bueno, pues he vuelto a ir para darme los resultados y las noticias son mejor de lo que me esperaba. Tu papi está bien, el problema, como sospechaba, lo tengo yo. Para que me entiendas un poco, hay algo en mí que no deja que mi cuerpo "trabaje" como debería. Es una hormona lo suficientemente alta como para no poder tenerte junto a mí. Así que hay que reducirla y así, después de tanto buscarte, lograr conseguir sentirte dentro de mí. Por ello estoy tomando un tratamiento para poder realizar nuestro gran sueño.

Así que si dios quiere, en nada te tenemos aquí, o por lo menos eso quiero pensar, porque como todos me dicen, debo ser positiva y no agobiarme ni obsesionarme... Pero conociéndome como me conoces, ya sabes que eso no es tarea fácil para mí.

Aún así, te espero con mucha felicidad y muchas, muchas ganas de ti, mi pequeñ@... Te esperamos, no tardes.

viernes, 23 de julio de 2010

Como volver a empezar...

Un año y casi cuatro meses buscándote, y estamos como en el mismo punto de inicio... Sé que todo esto merece la pena, pero lo que no tengo tan claro es que tanta espera haya servido para algo hasta ahora. Porque todo esto podría haber comenzado hace ya más de un año y no ahora.

Y aunque me siento tranquila, con una sensación de paz, también tengo una sensación rara, como si mi propio cuerpo me estuviera engañando todo este tiempo y riéndose de mí. Me parece inadmisible que mientras mi mente "trabajaba" brindándome sueños contigo, imaginándome tu llegada, pensando en cómo llamarte, cómo vestirte, qué comprarte, cómo dar la feliz noticia...
Mientras mi cabeza realizaba toda esa tarea, otra parte de mi cuerpo no estaba cumpliendo con su labor. Porque parece que ese es el problema, mis ovarios no quieren trabajar. Y no, no ha sido conclusión propia. La única decisión propia que he tenido ha sido la de pedir por fin cita al especialista, y sí, finalmente he ido, hace ya unas dos semanas. Y además de contarme ésto, también nos ha mandado unas pruebas, tanto para mí como para tu papi. Ahora sólo queda esperar los resultados para saber si podremos concebirte por nosotros mismos o tendremos que buscar ayuda, la cual me aterroriza y a la que no me gustaría llegar... Así que hoy más que nunca vengo a pedirte por favor que nos eches una mano tesoro. Entre los tres podremos conseguir formar nuestra propia familia.


Y bueno, por cambiar un poco de tema y contarte ..algo diferente, no sé si te habrás dado cuenta, pero hace casi dos semanas que tus papis han celebrado su segundo aniversario... No permitas que celebremos ninguno más sin ti... te aseguro que no sería todo lo feliz que requiere el día si tú no estás con nosotros... Y como la ocasión lo merece, te pongo esta canción que tanto significa para nosotros, y la cual algún día escucharás, porque prometo ponértela desde que estés en mi vientre...

viernes, 25 de junio de 2010

Sentimiento vacío

Como era de esperar y como costumbre, junio tampoco fue el mes elegido. La certeza de que tampoco este mes lo hemos conseguido tardó en aparecer, pero lo hizo hace ya una semana aproximadamente.

Después de todo este camino andado, siento que no me quedan palabras, que no quedan cosas por contarte. No me malinterpretes, no es que ya no tenga nada que enseñarte, susurrarte o comentarte, simplemente que hasta que no llegues, hasta que como mínimo estés bajo mi ombligo, no se me ocurre qué mas puedo decirte. Porque en todos estos meses por mi boca no salían más que palabras bonitas para ti, sonrisas, pensamientos positivos... Pero todo eso ha ido cambiando. Siento como cada vez mi mente lucha contra mi corazón, para intentar ganar la batalla a la ilusión. No es que ya no quede nada de esperanza, sé que está ahí, en el fondo de mí... pero mi cabeza intenta sumergirla muy, muy hondo, para que no salga a flote y así evitarme más daño. Una parte de mí no quiere seguir basando mi vida en esto. Esa parte intenta que surjan nuevos pensamientos, ideas, sueños... eso sí, nada comparables al placer que sentiría teniéndote en mi vientre.

Al comenzar el año, estaba totalmente convencida que éste, el 2010, sería el año que nos cambiara la vida. Pero al mes de junio, ten por seguro que esa seguridad se va desvaneciendo poco a poco. Cada vez veo más lejano el conseguir un embarazo este mismo año. ¡Si ya hemos gastado medio año! ... y como siempre, tú no estás aquí.

La paciencia está llegando a mi límite permitido...

sábado, 12 de junio de 2010

Mes en blanco

Se supone que en tres días me tiene que venir la indeseable. Aún no ha hecho aparación por adelantado igual que los meses anteriores, pero como suele ser demasiado traidora y aparecer en el peor momento, cuando más ilusionada y esperanzada estoy, y en estos precisos momentos no es que piense demasiado en el tema, probablemente esté esperando el instante en el que empieze a ilusionarme.

Este mes he prometido no agobiarme, no obsesionarme e intentar no pensar demasiado en el tema. He buscado cosas que hacer, e intentado no quedarme sola en casa demasiado tiempo, tan sólo para no dejar volar mi imaginación y dar una tregua a mis sueños. Necesitaba un descanso. Y si Dios, o quien sea, no ha obrado aún el milagro, intentaré, después de este pequeño respiro, tomarme el mes próximo con más ansias aún que antes... si es que es posible tener más ganas de ti...

Prometí no sentirme apática y triste cuando llegue la certeza de que este mes tampoco lo hemos conseguido, y así lo haré... Este mes es libre de malos pensamientos, de negativismo pero también de positivismo. Vamos a dejarlo como "un mes en blanco".

Mientras tanto, en mi mundo, sigo observando como aparecen nuevos positivos, como crecen tripitas por momentos, como llegan a este mundo nuevos tesoritos y como sus papás disfrutan de él... Pero todo esto es ajeno a mi vida. En mi día a día, en mi mes a mes, no llegan estos cambios. Pero aún así, quiero seguir pensando que la vida me tiene guardados muchos momentos como éstos, por ello jamás, aunque no me encuentre con fuerzas, pierdo la esperanza. Algún día te tendré y tú me tendrás a mí... ¡te lo prometo!

Aún no te tengo ni en mi tripita y ya te amo mi pequeñ@...

martes, 18 de mayo de 2010

Mayo no pudo ser...

Otro mes más en la lista de las decepciones, y ya van trece. Dentro de lo que cabe no me lo he tomado demasiado mal. Me ha dado por pensar, debido a algunas circunstancias que he "vivido" a mi alrededor, que no puedo quejarme. Si, lo sé, ya llevo mucho esperándote, ya llevamos mucho tiempo deseándote y soñando contigo sin ver el sueño cumplido... pero no puedo quejarme viendo como muchas otras parejas sufren por lo mismo que yo e incluso están peor. Muchas parejas tienen problemas algo más graves que los nuestros, otras llevan más... mucho más tiempo que nosotros en la búsqueda sin ningún resultado satisfactorio y muchas otras después de conseguir su sueño han visto como todo se ha esfumado en cuestión de minutos... y eso es más doloroso aún que lo que me pueda pasar a mí. Así que sería injusto si me resignara, si tan sólo pensara en negativo... Así que, otro ciclo más y para adelante y a intentarlo de nuevo.

En principio también me he planteado empezar a pedir ayuda especializada. Así que, si no pasa nada o cambio de opinión, en este nuevo ciclo me comprometeré a visitar al especialista y comentar lo que nos ocurre y todo el tiempo que llevamos buscándote, y a ver si con esa ayuda nos dicen cual es el problema, si es que lo hay... por lo menos más de lo que yo ya sé...

Y hasta tanto, papi y yo seguiremos intentando "llamarte" con dulces palabras para ver si por fin, decides venir este mes...

miércoles, 5 de mayo de 2010

Mayo, un bonito mes para estrenar tripita...

¿No te parece que mayo es perfecto, pequeñ@? Bueno, la verdad, es que mientras decidas llegar, cualquier mes es perfecto.

¿Sabes? Últimamente tengo más ganas que nunca de empezar a preparar tu habitación. Aunque me he "obligado" a no hacerlo antes de saber que estás ahí, me muero de ganas por empezar. He visto en estos días tantas cosas bellas para ti, para tu rinconcito en nuestro hogar... Y no te creas, ya tengo algunas cositas pensadas, pocas, pero algunas. Lo que sí tengo claro es que quiero hacerte un espacio totalmente acogedor, en el cual te guste estar, y en el que, compartamos los tres, momentos mágicos de risas, juegos e incluso lágrimas cuando tropiezes y caigas de culo rebotando en tu pañal...

A pesar de tantos intentos durante meses, de tantas lágrimas, de tantos pensamientos negativos, de algún que otro "rebote" con el mundo... a pesar de todo eso, las ganas de ser madre han ido creciendo cada mes. Pensé que estas ansias no podrían ser mayores, pero sí es así... y más que más ganas lo que tengo es más necesidad... ¡te necesito! Y en todo este tiempo el amor que ya siento por ti, va creciendo y creciendo... hasta he llegado a pensar que el corazón podría estallar de felicidad el día que estés en mi tripita de tanto amor que guarda... Así que, pensando en positivo, todo este tiempo en tu espera, voy albergando más y más amor tan sólo para ti... y eso es algo más que positivo, eso es algo maravilloso e increíble, ¿no crees?

Como siempre digo, ante todo hay que ser positiva y soñar, soñar y soñar... y no dejar de soñar hasta que ese sueño, algún día, se haga realidad...

Te sigo esperando...

Esta canción pienso ponértela una y otra vez cuando estés con tu mami... ¡sé que te encantará y la disfrutarás tanto como yo lo hago ahora!


martes, 6 de abril de 2010

Un año exacto

Como pasa el tiempo... Y como cambia la vida, los pensamientos, el estado de ánimo...

Hace exactamente un año estaba ilusionada, contenta, esperanzada, animada... ¡feliz! ¿Y qué he conseguido en todo este tiempo? ¡Nada... absolutamente nada!

He estado de aquí para allá, haciendo mi vida lo más normal posible, pero no he conseguido lo que realmente deseo... ¡a tí!

Mi carácter ha cambiado. Me he vuelto más fría, más distante, más solitaria... ¿y por qué no decirlo? Si, más amargada, más triste, más pesimista... Yo, que siempre he sido alegre, sonriente, positiva y luchadora.

Todo un año lleno de incertidumbre, momentos malos, muy malos... tantas lágrimas derramadas y tantas otras perdidas en mi interior... ahogándolas con tristes y falsas sonrisas, cuando en mi interior un castillo de sueños se derrumbaba poco a poco.

Ya no sé si es mejor olvidarlo y dejar que la naturaleza siga su curso, si quiere hacerlo, y dejar de preocuparme cada mes si estás o no bajo mi pecho... Ya no sé que es lo mejor para mí.

Quizá deba desahogarme un poco más con la gente que me rodea, los que realmente me quieren, y dejar de escribir este diario el cual quizá nunca nadie lea en un futuro, y lo que conllevaría que jamás tenga dueñ@... aunque mi corazón me diga que sí que lo tendrá, porque se niega a darse por vencido.

Tan sólo espero no tener que volver a sentirme así otro año más... No, otro año más no. No lo soportaría.

Mientras tanto, guardaré en la "cajita" de mi corazón todos estos besos, todas estas caricias... todo este amor que no te he podido dar hasta el momento...

jueves, 4 de marzo de 2010

Resumen del mes

Ya estamos en Marzo. Parece mentira todo el tiempo que ha pasado desde que empezamos a buscarte. En un mes, hará ¡un año!.

No te escribía desde hace más de un mes, pero ya me conoces, hay veces que no tengo demasiado tiempo o bien tengo pocas ganas.

Pues para ponerte al día, te cuento que el día 5 me bajó la indeseable... esa por lo que cada mes rezo para que no venga por una larga temporada. Justo el día que tenía cita concertada con el médico especialista, para contarle como nos está costando esta búsqueda. Así que ese mismo día, no pensé otra cosa más que en la mala suerte que tenía...

¿Pero sabes qué? Me he prometido a mí misma no agobiarme... no desesperar y no centrar toda mi vida en esto. Pienso disfrutar cada momento de mi vida, pero por supuesto pensando en tí... pero no hacer de todo esto toda mi vida... aunque sea una contradicción en sí misma, pues lo que deseo es que seas toda mi vida...

Pero bueno, con este nuevo pensamiento, aunque luego no le dé mucha práctica, estoy mucho más positiva, porque sé que llegarás... ¡y ese día será fantástico!

También te cuento, que días después de la llegada de esta visita tan incómoda, he empezado de nuevo este mes con los test de ovulación. Y, aunque esta vez no ha estado tan claro, me ha dado positivo. Aún así, tus papis se quieren durante todo el mes, para ver si hay suerte y sientes ese amor que nos damos y lo añoras... Eso espero que sea pronto...

Así que aquí estamos, otro mes más, esperando para salir de dudas... Que si mis cuentas no me fallan, o mi cuerpo y mis ovarios mejor dicho, debería de ser durante esta primera quincena.

Pero, ¿sabes qué? Espero que este mes no tenga ninguna visita inesperada... ;)

miércoles, 27 de enero de 2010

50 razones para querer ser madre

1 Ver la cara que pone tu marido cuando le muestras la rayita del resultado positivo en la prueba de embarazo.

2 Disfrutar de las primeras semanas, cuando el embarazo es un precioso secreto entre tu pareja y tú.

3 Saber que tienes nueve meses enteros para planear, soñar y fantasear.

4 Escoger ropa de maternidad. Hoy en día es bonita, práctica, ¡e incluso sexy!

5 Tener la excusa perfecta para mimarte: darte largos baños perfumados, disfrutar un masaje especial para embarazadas y ponerte cremas hidratantes en la barriguita.

6 Entender y apreciar a tu madre como nunca antes.

7 Poder suscribirte a cualquier foro de maternidad y hablar con otras futuras mamás.

8 Fijarte el objetivo de aumentar de peso, por una vez en la vida.

9 No sentirte culpable de dormir hasta tarde los fines de semana, si es tu primer bebé. Al fin y al cabo te lo mereces... porque luego no podrás hacerlo durante muchos años.

10 Ver cómo te crece el pecho y los vestidos escotados te sientan de maravilla.

11 Y, claro está, comprarte un par de sujetadores bonitos para lucir el escote con estilo.

12 Hacer nuevas amistades, porque las mujeres embarazadas siempre tienen algo que compartir.

13 Tener el pelo más brillante y sedoso que nunca.

14 Observar cómo de repente tus familiares y amigos te miran con más ternura, ¡y qué decir de tu pareja!

15 Encontrar personas que te ofrecen su asiento en el metro y el autobús.

16 Ver cómo se les ilumina el rostro a tu madre, padre, hermanos y amigos cuando les das la buena noticia.

17 Aprender cosas nuevas, desde tejer un minúsculo suetercito hasta cómo compartir fotos por ordenador, para que el mundo entero pueda conocer a tu recién nacido.

18 Sentir que tu sensibilidad es más aguda que nunca, que tus lágrimas brotan con más frecuencia y que tu capacidad de querer crece cada día.

19 Decorar el cuarto de tu bebé o un rinconcito de tu propio dormitorio.

20 Sentir las primeras pataditas y pasarte una hora echada con la mano en el vientre para ver si las vuelves a notar.

21 Mandar a tu marido a buscar churros y helado de fresa a las 10 de la noche sin sentirte culpable en absoluto.

22 Admirar los vestiditos de tu primera infancia o la medallita del bautismo de tu pareja, que tus padres o tus suegros te entregan emocionados para que las use su nietecita.

23 Salir a pasear con tu pareja para respirar aire fresco, porque es bueno para ti y para el bebé.

24 Disfrutar de los vívidos sueños que suelen tenerse durante el embarazo y reírte de ellos con la amigas.

25 Escoger ropita, zapatitos tan pequeños que parece imposible que le vayan a caber, toallas con capucha en forma de patito y todas las demás preciosidades que usan los recién nacidos.

26 Escribir un diario sobre tu embarazo para que tu hijo lo lea cuando sea mayor.

27 Posar para que te tomen fotos de la barriga y asombrarte, al cabo de unos años, de lo que llegó a crecer.

28 Saber que hay mucha gente dispuesta a ayudarte: ginecólogos, matronas, enfermeras...

29 Estar echada en la cama, en brazos de tu pareja, sabiendo que el amor que tenéis el uno por el otro ha creado una nueva vida.

30 Disfrutar cada segundo de las salidas nocturnas, las escapadas improvisadas de fin de semana, y de cualquier otra cosa que no vais a poder hacer tan fácilmente una vez que tengáis al bebé.

31 Saber que a partir de ahora, pase lo que pase, nunca estarás sola.

32 Preparar una bonita caja para la colección de recuerdos que vas a guardar para tu hijo: las primeras fotos de las ecografías, el brazalete que le pondrán al nacer, un mechón de su pelo...

33 Pasar horas con tu marido pensando en qué nombre le pondréis

34 Imaginarte a quién se parecerá. ¿Tendrá tus hoyuelos y las largas pestañas de tu pareja?

35 Soñar con "mi hija, la astronauta", o "mi hijo, el doctor".

36 ¡Mirar tu vientre en el espejo y darte cuenta de que hay una personita allá adentro!

37 Ver la primera imagen de tu bebé en una ecografía, pedir una copia de la foto y llevarla en la cartera para poderla mirar cien veces cada día.

38 Poner la mano de tu marido sobre tu vientre y ver su expresión cuando siente moverse al bebé por primera vez.

39 Comprar, por fin, un muñequito de peluche para tu propio bebé, y no para el de otra mamá.

40 Avisar a tu pareja de que ya han empezado las contracciones del parto.

41 Probar todos los ejercicios que aprendiste en las clases de preparación para el parto y darte cuenta de que de verdad funcionan.

42 Recibir el apoyo de tu pareja, tu madre, o tu amiga íntima, que te están acompañando durante el parto, y saber que puedes fiarte de ellos al cien por cien.

43 Darte cuenta, a medida que las contracciones se hacen más dolorosas, que puedes gritar todo lo que quieras y nadie se va a escandalizar.

44 Decidir si vas a usar medicamentos para aliviar el dolor y saber que te los darán en la etapa del parto más apropiada.

45 Sentir la inmensa emoción de ver a tu bebé por primera vez y contarle los deditos.

46 Mirar a tu recién nacido a los ojos por primera vez.

47 Ver la emoción de tu marido cuando su bebé le coge un dedo por primera vez.

48 Abrir una botella de champagne para celebrar el nacimiento, sea la hora que sea.

49 Llamar a todos tus seres queridos para anunciarles la buena nueva.

50 Despertarte, ver a tu hijito junto a ti y decirte: ¡Pero si es verdad! ¡Ya soy mamá!

Lo intento...

Dicen que cuando menos buscas las cosas, antes las encuentras... Pero esto se me hace imposible en mi vida diaria... ¿Cómo sacarte de mi cabeza si deseo tanto tenerte aquí?

No hago más que pensar en nuestro futuro contigo... esta casa se nos hace enorme sin ti... se hace fría y la verdad, muy poco acogedora. Faltas tú mi tesoro, para que le des tu calor, para que le des luz a nuestro hogar...

Me parece una eternidad lo que tendremos que esperar hasta tu llegada... y es totalmente imposible que pase ni un sólo minuto de mi vida si pensar en ti... sin sentir esta enorme tristeza que me invade al ver que no llegas, que no das señales de querer recibir todo este amor que te guardo, mi amor...

martes, 26 de enero de 2010

Mi impaciencia gana la partida...

Aunque me he prometido a mí misma que esperaría una semana más como mínimo, mi paciencia ha tenido un límite... ¡esta mañana!

En cuanto he puesto un pie en el suelo, me he dirigido al baño y me he hecho la prueba... y ya sabes el resultado, puesto que no es nada nuevo...

En esos momentos de flaqueza, mi cabeza intenta autoconvencerme de que es lo mejor, que debo hacérmelo y que es el momento idóneo... pero no es así. Tan sólo hace 27 días estaba con la indeseable de todos los meses, y lo más obvio aún, hace tan sólo una semana, como te decía ayer, según los test de ovulación, estaba ovulando... Así que si estás ahí dentro, esforzándote para acomodarte en mi vientre, aún es pronto para saberlo.

Aunque si te soy sincera, todas las esperanzas que tenía este mes, y te aseguro son más grandes que nunca puesto que este mes tus papis se han esforzado más que nunca, se están diluyendo lentamente.

No sé, lo mismo son tonterías mías, y los psicosíntomas me juegan malas pasadas, pero siempre he querido creer que el día que estés dentro de mí, te harás notar, y yo lo sentiré... Creo que el día que decidas hospedarte en mi tripita, sentiré algo especial... y habrá algo dentro de mí que me diga: "Vane, puedes empezar a ilusionarte"

Quizá todo esto sea una tontería, y esto sucederá cuando menos me lo espere... quizá lo quiero pintar todo muy bonito... Pero yo quiero seguir pensando así... Y si algún día decides venir, será entonces toooooda una sorpresa...

lunes, 25 de enero de 2010

Nada nuevo...

Ya hace 26 días de mi última regla y por ahora nada de nada. Pero como mis ovarios están jugando a "reírse" de mí, pues estoy en un sin vivir. Porque como estos meses han sido tan extraños y tan "desordenados", no sé a que día esperar para ya empezar a, por lo menos, ilusionarme un poco. Aunque probablemente aún sea pronto, puesto que no hace ni una semana, supuestamente y siempre según los test, estuve ovulando...

Pero bueno, como todo el mundo dice, hay que ser positiva y alimentar día a día nuestras esperanzas... ¿pero como alimento mis esperanzas? ¿dónde está esa "medicina milagrosa" que hace que te mantengas contenta e ilusinada cada día?

Aún así, aquí estoy, escribiéndote, y te aseguro que si mi corazón no albergara un mínimo de esperanzas, no estaría aquí... Y tampoco tendría en el cajón de mi mesita de noche unos 20 test de ovulación y 5 de embarazo... Así que, si estos últimos no me dan la respuesta que deseo con toda mi alma ver... pues empezaré un nuevo ciclo con mis 20 test una vez la pena me deje seguir. Pero sinceramente, espero poder votarlos a la basura y perder el dinero gastado, el cual te aseguro jamás lamentaré...

Y mi pregunta es... ¿podré este mes o bien a principios del próximo traerte buenas noticias? ¿estarás ya en septiembre con nosotros? ¿o te vas a hacer esperar hasta el próximo año?

miércoles, 20 de enero de 2010

Undécimo test de ovulación... ¡Positivo!

Pues el título lo dice todo mi tesoro... ¡positivo, estoy ovulando!

Así que hoy estoy muy contenta, estoy relajada y entusiasmada... estoy que no quepo en mí de gozo...
Y todo porque esta es una buena oportunidad para "pedirte" que vengas... que llenes mi tripita de amor, de dulzura, de vida...

Te aseguro que tus papis están intentando todo lo posible para que estés pronto junto a nosotros... haciendo todo lo posible para sentir que estás ahí, a gusto con el calor que mami está dispuesta a ofrecerte, sintiendo todas las caricias que estamos dispuestos a trasmitirte a través de mi pancita, todas las palabras que tenemos pensado pronunciar todos y cada uno de los días que estés bajo mi protección... disfrutando de todos los besos que hemos querido darte durante todo este tiempo que llevamos esperándote...

Hoy estoy muy relajada, soñando despierta contigo... soñando con el día que pueda susurrarte palabras de amor... con cada uno de los días que te pondré música relajante para que te encuentres aún más a gusto...

Y aunque aún no estés aquí, aunque aún no pueda acariciar mi tripa para que sientas mi calor y mi amor... te voy a poner la canción que estoy escuchando mientras te escribo. Una canción que me relaja, y que algún día compartiré contigo... una de tantas que compartiré contigo... ¡Tengo tantas cosas que mostrarte, regalarte, enseñarte...!

sábado, 16 de enero de 2010

Siete, y subiendo...

Así es... siete test de ovulación y todavía nada de nada... y como las ganas no me las puedo aguantar, a estos test debemos sumar uno más, pero de embarazo... y creo que no hace falta que diga el resultado. Pero claro, eso me pasa por impaciente y tonta...

Pero sabes qué... estoy más animada. No pienso agobiarme... en eso consistía ¿no?... en nada de agobios ni frustraciones... aunque eso a veces sea imposible de evitar.

Bueno, pero hoy no me he levantado tan negativa, a pesar de tanto negativo, valga la redundancia... Porque sé que algún día lo conseguiremos, la pregunta es ¿cuando?

miércoles, 13 de enero de 2010

Cuarto test negativo...

Otra vez negativo me muestra el test de ovulación... ¿qué pasa, que mis ovarios no piensan ovular este mes? Madre mía, qué desespero siento en estos momentos... estos nervios no deben ser demasiado buenos... Ya me parece que este diario sólo va a ser para mí, para mis recuerdos... siento que "hablo" sola...

Y lo peor de todos, lo más inquieta, estresada y nerviosa que me tiene, es esta pequeña molestia en el vientre que tengo desde esta mañana... Este síntoma de proximidad de la que mes a mes me visita, sin darme un respiro de 9 meses como mínimo... tan sólo quiero eso... ¿es tanto pedir? ¿Es tanto pedir que se cumpla nuestro sueño? ¿Es tanto pedir querer ser madre, si tanto lo deseo? ¿Será que no me lo merezco?

Esas son las "estúpidas" preguntas que se me vienen a la cabeza ahora mismo... ¿por qué yo no puedo?

lunes, 11 de enero de 2010

Nadie me dijo que sería tan difícil...

Aunque ya estoy un poco mejor que la última vez, creo que aún me quedan "secuelas" de ese sentimiento negativo que hace unos días me invadía...

Sigo creyendo que no acabé muy bien el año que pasó, ni empezé el que está comenzando. Mis irregularidades hormonales no me traen más que pensamientos negativos y tristeza... mucha tristeza. He estado días con tan sólo ganas de llorar y llorar hasta secar mis lágrimas, pero el ángel que tengo a mi lado, tu futuro papá, no me ha dejado ni a sol ni a sombra, se ha preocupado más que nunca por mí, y no ha dejado que mi esperanza decayera. Y es que después de 9 meses de búsqueda, pocas esperanzas quedan ya... pero el gran amor que tengo a mi lado, cada día me anima a sumar esas ilusiones. Fíjate que hace dos días se le ocurrió comprar unos test que marcan los días propicios para ir en tu búsqueda... pero parece que aún no me quiere mostrar el tan ansiado positivo. Ya me he hecho dos y nada... habrá que seguir intentándolo. Aún así, nosotros seguimos dándonos mucho cariño a ver si por fin quieres llegar. Aún nos queda un hilo de esperanza, aunque el mío se vaya desvaneciendo poco a poco...

Y eso que soy muy realista, y sé que no para todo el mundo es fácil quedarse embarazada. Sé que hay muchas mujeres en mi situación y aún peor... pero ver como a tu alrededor se cumplen tantos sueños, y el tuyo sigue ahí... intacto... Ver tanto embarazo, tantos niños y niñas que vienen a este mundo, y precisamente en la época en que más mal me encuentro yo... No es envidia ni nada que se le parezca, simplemente que van pasando los días y ves como todos cumplen sus sueños y tú te quedas... deufradada contigo misma... si, si, esa es la palabra: D-E-F-R-A-U-D-A-D-A... Y sé que yo no tengo la culpa, ni yo ni nadie, simplemente que así es la vida, a ciertas personas nos cuesta más conseguir las cosas... eso es lo que quiero creer, que aunque nos cueste, lo vamos a conseguir tarde o temprano...

Y hablando de ilusiones y sueños que se cumplen a mi alrededor, no puedo dejar de contarte una gran noticia mi tesorito... ¡Vas a tener un nuevo prim@ cariño! Si, si, como lo oyes, un nuevo prim@... Así que deberías llegar pronto para que lo puedas conocer, porque nueve meses se pasan volando, y en ese tiempo él o ella estará ya con la familia... Y tanto él o ella, como tus otros dos primos te estarán esperando con los brazos bien abiertos para llenarte de abrazos y besos... Anda mi nene/a, ven con nosotros, que no sabes la falta que nos haces...