miércoles, 27 de enero de 2010

50 razones para querer ser madre

1 Ver la cara que pone tu marido cuando le muestras la rayita del resultado positivo en la prueba de embarazo.

2 Disfrutar de las primeras semanas, cuando el embarazo es un precioso secreto entre tu pareja y tú.

3 Saber que tienes nueve meses enteros para planear, soñar y fantasear.

4 Escoger ropa de maternidad. Hoy en día es bonita, práctica, ¡e incluso sexy!

5 Tener la excusa perfecta para mimarte: darte largos baños perfumados, disfrutar un masaje especial para embarazadas y ponerte cremas hidratantes en la barriguita.

6 Entender y apreciar a tu madre como nunca antes.

7 Poder suscribirte a cualquier foro de maternidad y hablar con otras futuras mamás.

8 Fijarte el objetivo de aumentar de peso, por una vez en la vida.

9 No sentirte culpable de dormir hasta tarde los fines de semana, si es tu primer bebé. Al fin y al cabo te lo mereces... porque luego no podrás hacerlo durante muchos años.

10 Ver cómo te crece el pecho y los vestidos escotados te sientan de maravilla.

11 Y, claro está, comprarte un par de sujetadores bonitos para lucir el escote con estilo.

12 Hacer nuevas amistades, porque las mujeres embarazadas siempre tienen algo que compartir.

13 Tener el pelo más brillante y sedoso que nunca.

14 Observar cómo de repente tus familiares y amigos te miran con más ternura, ¡y qué decir de tu pareja!

15 Encontrar personas que te ofrecen su asiento en el metro y el autobús.

16 Ver cómo se les ilumina el rostro a tu madre, padre, hermanos y amigos cuando les das la buena noticia.

17 Aprender cosas nuevas, desde tejer un minúsculo suetercito hasta cómo compartir fotos por ordenador, para que el mundo entero pueda conocer a tu recién nacido.

18 Sentir que tu sensibilidad es más aguda que nunca, que tus lágrimas brotan con más frecuencia y que tu capacidad de querer crece cada día.

19 Decorar el cuarto de tu bebé o un rinconcito de tu propio dormitorio.

20 Sentir las primeras pataditas y pasarte una hora echada con la mano en el vientre para ver si las vuelves a notar.

21 Mandar a tu marido a buscar churros y helado de fresa a las 10 de la noche sin sentirte culpable en absoluto.

22 Admirar los vestiditos de tu primera infancia o la medallita del bautismo de tu pareja, que tus padres o tus suegros te entregan emocionados para que las use su nietecita.

23 Salir a pasear con tu pareja para respirar aire fresco, porque es bueno para ti y para el bebé.

24 Disfrutar de los vívidos sueños que suelen tenerse durante el embarazo y reírte de ellos con la amigas.

25 Escoger ropita, zapatitos tan pequeños que parece imposible que le vayan a caber, toallas con capucha en forma de patito y todas las demás preciosidades que usan los recién nacidos.

26 Escribir un diario sobre tu embarazo para que tu hijo lo lea cuando sea mayor.

27 Posar para que te tomen fotos de la barriga y asombrarte, al cabo de unos años, de lo que llegó a crecer.

28 Saber que hay mucha gente dispuesta a ayudarte: ginecólogos, matronas, enfermeras...

29 Estar echada en la cama, en brazos de tu pareja, sabiendo que el amor que tenéis el uno por el otro ha creado una nueva vida.

30 Disfrutar cada segundo de las salidas nocturnas, las escapadas improvisadas de fin de semana, y de cualquier otra cosa que no vais a poder hacer tan fácilmente una vez que tengáis al bebé.

31 Saber que a partir de ahora, pase lo que pase, nunca estarás sola.

32 Preparar una bonita caja para la colección de recuerdos que vas a guardar para tu hijo: las primeras fotos de las ecografías, el brazalete que le pondrán al nacer, un mechón de su pelo...

33 Pasar horas con tu marido pensando en qué nombre le pondréis

34 Imaginarte a quién se parecerá. ¿Tendrá tus hoyuelos y las largas pestañas de tu pareja?

35 Soñar con "mi hija, la astronauta", o "mi hijo, el doctor".

36 ¡Mirar tu vientre en el espejo y darte cuenta de que hay una personita allá adentro!

37 Ver la primera imagen de tu bebé en una ecografía, pedir una copia de la foto y llevarla en la cartera para poderla mirar cien veces cada día.

38 Poner la mano de tu marido sobre tu vientre y ver su expresión cuando siente moverse al bebé por primera vez.

39 Comprar, por fin, un muñequito de peluche para tu propio bebé, y no para el de otra mamá.

40 Avisar a tu pareja de que ya han empezado las contracciones del parto.

41 Probar todos los ejercicios que aprendiste en las clases de preparación para el parto y darte cuenta de que de verdad funcionan.

42 Recibir el apoyo de tu pareja, tu madre, o tu amiga íntima, que te están acompañando durante el parto, y saber que puedes fiarte de ellos al cien por cien.

43 Darte cuenta, a medida que las contracciones se hacen más dolorosas, que puedes gritar todo lo que quieras y nadie se va a escandalizar.

44 Decidir si vas a usar medicamentos para aliviar el dolor y saber que te los darán en la etapa del parto más apropiada.

45 Sentir la inmensa emoción de ver a tu bebé por primera vez y contarle los deditos.

46 Mirar a tu recién nacido a los ojos por primera vez.

47 Ver la emoción de tu marido cuando su bebé le coge un dedo por primera vez.

48 Abrir una botella de champagne para celebrar el nacimiento, sea la hora que sea.

49 Llamar a todos tus seres queridos para anunciarles la buena nueva.

50 Despertarte, ver a tu hijito junto a ti y decirte: ¡Pero si es verdad! ¡Ya soy mamá!

Lo intento...

Dicen que cuando menos buscas las cosas, antes las encuentras... Pero esto se me hace imposible en mi vida diaria... ¿Cómo sacarte de mi cabeza si deseo tanto tenerte aquí?

No hago más que pensar en nuestro futuro contigo... esta casa se nos hace enorme sin ti... se hace fría y la verdad, muy poco acogedora. Faltas tú mi tesoro, para que le des tu calor, para que le des luz a nuestro hogar...

Me parece una eternidad lo que tendremos que esperar hasta tu llegada... y es totalmente imposible que pase ni un sólo minuto de mi vida si pensar en ti... sin sentir esta enorme tristeza que me invade al ver que no llegas, que no das señales de querer recibir todo este amor que te guardo, mi amor...

martes, 26 de enero de 2010

Mi impaciencia gana la partida...

Aunque me he prometido a mí misma que esperaría una semana más como mínimo, mi paciencia ha tenido un límite... ¡esta mañana!

En cuanto he puesto un pie en el suelo, me he dirigido al baño y me he hecho la prueba... y ya sabes el resultado, puesto que no es nada nuevo...

En esos momentos de flaqueza, mi cabeza intenta autoconvencerme de que es lo mejor, que debo hacérmelo y que es el momento idóneo... pero no es así. Tan sólo hace 27 días estaba con la indeseable de todos los meses, y lo más obvio aún, hace tan sólo una semana, como te decía ayer, según los test de ovulación, estaba ovulando... Así que si estás ahí dentro, esforzándote para acomodarte en mi vientre, aún es pronto para saberlo.

Aunque si te soy sincera, todas las esperanzas que tenía este mes, y te aseguro son más grandes que nunca puesto que este mes tus papis se han esforzado más que nunca, se están diluyendo lentamente.

No sé, lo mismo son tonterías mías, y los psicosíntomas me juegan malas pasadas, pero siempre he querido creer que el día que estés dentro de mí, te harás notar, y yo lo sentiré... Creo que el día que decidas hospedarte en mi tripita, sentiré algo especial... y habrá algo dentro de mí que me diga: "Vane, puedes empezar a ilusionarte"

Quizá todo esto sea una tontería, y esto sucederá cuando menos me lo espere... quizá lo quiero pintar todo muy bonito... Pero yo quiero seguir pensando así... Y si algún día decides venir, será entonces toooooda una sorpresa...

lunes, 25 de enero de 2010

Nada nuevo...

Ya hace 26 días de mi última regla y por ahora nada de nada. Pero como mis ovarios están jugando a "reírse" de mí, pues estoy en un sin vivir. Porque como estos meses han sido tan extraños y tan "desordenados", no sé a que día esperar para ya empezar a, por lo menos, ilusionarme un poco. Aunque probablemente aún sea pronto, puesto que no hace ni una semana, supuestamente y siempre según los test, estuve ovulando...

Pero bueno, como todo el mundo dice, hay que ser positiva y alimentar día a día nuestras esperanzas... ¿pero como alimento mis esperanzas? ¿dónde está esa "medicina milagrosa" que hace que te mantengas contenta e ilusinada cada día?

Aún así, aquí estoy, escribiéndote, y te aseguro que si mi corazón no albergara un mínimo de esperanzas, no estaría aquí... Y tampoco tendría en el cajón de mi mesita de noche unos 20 test de ovulación y 5 de embarazo... Así que, si estos últimos no me dan la respuesta que deseo con toda mi alma ver... pues empezaré un nuevo ciclo con mis 20 test una vez la pena me deje seguir. Pero sinceramente, espero poder votarlos a la basura y perder el dinero gastado, el cual te aseguro jamás lamentaré...

Y mi pregunta es... ¿podré este mes o bien a principios del próximo traerte buenas noticias? ¿estarás ya en septiembre con nosotros? ¿o te vas a hacer esperar hasta el próximo año?

miércoles, 20 de enero de 2010

Undécimo test de ovulación... ¡Positivo!

Pues el título lo dice todo mi tesoro... ¡positivo, estoy ovulando!

Así que hoy estoy muy contenta, estoy relajada y entusiasmada... estoy que no quepo en mí de gozo...
Y todo porque esta es una buena oportunidad para "pedirte" que vengas... que llenes mi tripita de amor, de dulzura, de vida...

Te aseguro que tus papis están intentando todo lo posible para que estés pronto junto a nosotros... haciendo todo lo posible para sentir que estás ahí, a gusto con el calor que mami está dispuesta a ofrecerte, sintiendo todas las caricias que estamos dispuestos a trasmitirte a través de mi pancita, todas las palabras que tenemos pensado pronunciar todos y cada uno de los días que estés bajo mi protección... disfrutando de todos los besos que hemos querido darte durante todo este tiempo que llevamos esperándote...

Hoy estoy muy relajada, soñando despierta contigo... soñando con el día que pueda susurrarte palabras de amor... con cada uno de los días que te pondré música relajante para que te encuentres aún más a gusto...

Y aunque aún no estés aquí, aunque aún no pueda acariciar mi tripa para que sientas mi calor y mi amor... te voy a poner la canción que estoy escuchando mientras te escribo. Una canción que me relaja, y que algún día compartiré contigo... una de tantas que compartiré contigo... ¡Tengo tantas cosas que mostrarte, regalarte, enseñarte...!

sábado, 16 de enero de 2010

Siete, y subiendo...

Así es... siete test de ovulación y todavía nada de nada... y como las ganas no me las puedo aguantar, a estos test debemos sumar uno más, pero de embarazo... y creo que no hace falta que diga el resultado. Pero claro, eso me pasa por impaciente y tonta...

Pero sabes qué... estoy más animada. No pienso agobiarme... en eso consistía ¿no?... en nada de agobios ni frustraciones... aunque eso a veces sea imposible de evitar.

Bueno, pero hoy no me he levantado tan negativa, a pesar de tanto negativo, valga la redundancia... Porque sé que algún día lo conseguiremos, la pregunta es ¿cuando?

miércoles, 13 de enero de 2010

Cuarto test negativo...

Otra vez negativo me muestra el test de ovulación... ¿qué pasa, que mis ovarios no piensan ovular este mes? Madre mía, qué desespero siento en estos momentos... estos nervios no deben ser demasiado buenos... Ya me parece que este diario sólo va a ser para mí, para mis recuerdos... siento que "hablo" sola...

Y lo peor de todos, lo más inquieta, estresada y nerviosa que me tiene, es esta pequeña molestia en el vientre que tengo desde esta mañana... Este síntoma de proximidad de la que mes a mes me visita, sin darme un respiro de 9 meses como mínimo... tan sólo quiero eso... ¿es tanto pedir? ¿Es tanto pedir que se cumpla nuestro sueño? ¿Es tanto pedir querer ser madre, si tanto lo deseo? ¿Será que no me lo merezco?

Esas son las "estúpidas" preguntas que se me vienen a la cabeza ahora mismo... ¿por qué yo no puedo?

lunes, 11 de enero de 2010

Nadie me dijo que sería tan difícil...

Aunque ya estoy un poco mejor que la última vez, creo que aún me quedan "secuelas" de ese sentimiento negativo que hace unos días me invadía...

Sigo creyendo que no acabé muy bien el año que pasó, ni empezé el que está comenzando. Mis irregularidades hormonales no me traen más que pensamientos negativos y tristeza... mucha tristeza. He estado días con tan sólo ganas de llorar y llorar hasta secar mis lágrimas, pero el ángel que tengo a mi lado, tu futuro papá, no me ha dejado ni a sol ni a sombra, se ha preocupado más que nunca por mí, y no ha dejado que mi esperanza decayera. Y es que después de 9 meses de búsqueda, pocas esperanzas quedan ya... pero el gran amor que tengo a mi lado, cada día me anima a sumar esas ilusiones. Fíjate que hace dos días se le ocurrió comprar unos test que marcan los días propicios para ir en tu búsqueda... pero parece que aún no me quiere mostrar el tan ansiado positivo. Ya me he hecho dos y nada... habrá que seguir intentándolo. Aún así, nosotros seguimos dándonos mucho cariño a ver si por fin quieres llegar. Aún nos queda un hilo de esperanza, aunque el mío se vaya desvaneciendo poco a poco...

Y eso que soy muy realista, y sé que no para todo el mundo es fácil quedarse embarazada. Sé que hay muchas mujeres en mi situación y aún peor... pero ver como a tu alrededor se cumplen tantos sueños, y el tuyo sigue ahí... intacto... Ver tanto embarazo, tantos niños y niñas que vienen a este mundo, y precisamente en la época en que más mal me encuentro yo... No es envidia ni nada que se le parezca, simplemente que van pasando los días y ves como todos cumplen sus sueños y tú te quedas... deufradada contigo misma... si, si, esa es la palabra: D-E-F-R-A-U-D-A-D-A... Y sé que yo no tengo la culpa, ni yo ni nadie, simplemente que así es la vida, a ciertas personas nos cuesta más conseguir las cosas... eso es lo que quiero creer, que aunque nos cueste, lo vamos a conseguir tarde o temprano...

Y hablando de ilusiones y sueños que se cumplen a mi alrededor, no puedo dejar de contarte una gran noticia mi tesorito... ¡Vas a tener un nuevo prim@ cariño! Si, si, como lo oyes, un nuevo prim@... Así que deberías llegar pronto para que lo puedas conocer, porque nueve meses se pasan volando, y en ese tiempo él o ella estará ya con la familia... Y tanto él o ella, como tus otros dos primos te estarán esperando con los brazos bien abiertos para llenarte de abrazos y besos... Anda mi nene/a, ven con nosotros, que no sabes la falta que nos haces...